La Congregación para la Doctrina de la Fe, dicasterio que se ocupa de los casos de abusos de menores perpetrados por sacerdotes y que preside el cardenal jesuita Luis Francisco Ladaria Ferrer‎, dio a conocer este sábado 16 de febrero, mediante un comunicado, que el ex cardenal y exarzobispo de Washington, Theodore Edgar McCarrick, fue declarado culpable de abusos sexuales a menores y adultos con agravante de abuso de poder y lo despojó de su condición de sacerdote.

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Fue un largo proceso penal donde se llevó el debido proceso al ex cardenal, de 88 años; el Papa Francisco reconoció el carácter definitivo de esta decisión.

La sentencia es inapelable. Fue emitida el miércoles 13 de febrero, pero fue hecha pública la mañana de sábado 16 de febrero; en ella, declara “culpable” a McCarrick de vulnerar el sexto mandamiento con menores y adultos y de vulnerar el sacramento de la confesión con el “agravante de abuso de poder”, por lo que se le impone la pena de “dimisión del estado clerical”.

La sentencia es un mensaje del Papa de cero tolerancia, y se adopta pocos días antes de que tenga lugar en el Vaticano -21 al 24 de febrero- la gran reunión de los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo para luchar contra los abusos sexuales al interior de la Iglesia.

A finales de julio, el Papa Francisco había ordenado la reclusión de McCarrick y debía dedicarse a una “vida de oración y penitencia, hasta que las acusaciones a él dirigidas sean aclaradas”.

El asunto es hoy cosa juzgada.

¿Qué dice el comunicado de la Congregación?

El 11 de enero de 2019, el Congresso de la Congregación para la Doctrina de la Fe emanó el decreto final del proceso penal contra Theodore Edgar McCarrick, arzobispo emérito de Washington, por el cual el acusado fue declarado culpable de los siguientes delitos perpetrados como clérigo: solicitaciones en confesión y violaciones del sexto mandamiento del decálogo con menores y adultos, con la circunstancia agravante del abuso de poder, por lo que se le impuso la pena de dimisión del estado clerical.

El 13 de febrero de 2019, la sesión ordinaria (Feria IV) de la Congregación para la Doctrina de la Fe examinó los argumentos presentados en el recurso por el apelante y decidió confirmar el decreto del Congresso.

Esta decisión fue comunicada a Theodore McCarrick el 15 de febrero de 2019.
El Santo Padre ha reconocido la naturaleza definitiva de esta decisión, según norma de ley, lo cual hace del caso res iudicata, es decir, no sujeta a posterior recurso.

La reducción al estado laical de un antiguo miembro del Colegio Cardenalicio es una medida sin precedentes en los tiempos modernos.

Con esa expulsión del estado clerical, monseñor McCarrick no podrá administrar los sacramentos, no podrá presentarse o vestir como sacerdote ni recibir asignación económica alguna por parte de instituciones eclesiales. Está prácticamente muerto.

Las denuncias contra McCarrick han sido comentadas oportunamente en este espacio de Contextos de la Palabra.

Suspenden al cardenal Theodore McCarrick; nuevo escándalo en la Iglesia Católica de EU

La primera acusación de abuso sexual del ex cardenal norteamericano se hizo pública el miércoles 20 de junio de 2018, cuando la Arquidiócesis de Nueva York informó que había considerado creíble una acusación de abuso sexual de un menor -un monaguillo- contra McCarrick, quien se desempeñó como sacerdote en la Catedral de San Patricio en Nueva York en la década de 1970.

Entonces, Theodore McCarrick fue suspendido del cargo del ministerio sacerdotal. Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, hizo pública una nota de prensa e informó que McCarrick “ya no volverá a ejercer públicamente su ministerio sacerdotal”.

El asunto fue ventilado antes por el New York Times. Entonces una persona rompió su silencio después de 40 años y aseguró que el cardenal McCarrick, quien se hacía llamar entre los muchachos de su parroquia uncle Ted (tío Ted), había abusado de él cuando tenía 11 años. El entonces sacerdote tenía 39 años y había continuado abusando durante dos decenios más.

La Secretaría de Estado del Vaticano, a cargo del cardenal Pietro Parolín, tuvo conocimiento del caso y aprobó de inmediato el retiro de McCarrick.
En el comunicado no se indicó el año ni la naturaleza del presunto abuso, ni la edad o sexo de la persona acusadora. Se respeta la privacidad de la víctima.

McCarrick reiteró entonces que aceptaba la decisión del Vaticano y declaró ser inocente de las acusaciones.

Los detalles del proceso de dimisión que se siguieron contra el acusado no se hicieron públicos; además, la Santa Sede no emitió ninguna declaración hasta la del sábado 28 de julio, donde anunció la dimisión al cargo del prelado norteamericano en el Colegio Cardenalicio.

¡Fue una bomba!

Y de ahí se colgaron los críticos del Papa jesuita…

A fines de agosto de 2018, el exnuncio en EU, Carlo María Viganò, sin prueba alguna y con gran resentimiento, usó el caso de McCarrick para denunciar en una carta a varios pesos pesados de la Curia Vaticana ligados a un supuesto lobby gay y al propio Papa Francisco de haber encubierto durante años sus abusos.

Incluso Viganò exigió la dimisión de Francisco.

Pero el asunto fue más mediático que real. ¡Es parte de una estrategia de grupos conservadores contra el pontificado de Bergoglio!

Un día después de las acusaciones de Viganò, medios internacionales recordaron que el ex nuncio en EU pertenece a un sector conservador opuesto a los cambios en el Vaticano y que cuenta con el apoyo de otros líderes religiosos que mantienen una guerra sucia contra el Sumo Pontífice.

Eso sí, la carta de Viganò, en la que calumnia al Papa Francisco, fue un certero misil. El testimonio está fechado el miércoles 22 de agosto, pero fue difundida la tarde noche del día sábado 24, justo cuando el Papa Francisco estaba hablando del tema de los abusos sexuales en Irlanda.

Además, la carta de 11 páginas en italiano fue publicada de manera simultánea en varias publicaciones católicas estadunidenses de tendencia tradicionalista o ultraconservadora, así como por un diario italiano de derecha. Esa era parte de la estrategia mediática.

Y desde entonces han sido difundidos dos testimonios más de Viganò, el segundo fue de cuatro páginas y fue publicada el pasado jueves 28 de septiembre, al mismo tiempo y en los mismos sitios web que el primero. En esa carta Viganò vuelve a acusar al Papa de conocer las acusaciones contra el entonces cardenal McCarrick. Además, añade que el encubrimiento permitió que el religioso siguiera teniendo una posición de poder dentro de la Iglesia Católica.

Cuestionó, también, que el Sumo Pontífice no respondiera directamente a las acusaciones que le hiciera y prefiriera el silencio.

Y la tercera misiva, fechada el viernes 19 de octubre, es un “tercer testimonio” –como si fuera documento para entregar a tribunales– divulgado en Italia por el periodista Marco Tosatti en su blog Stilum Curiae. Tosatti fue colaborador del ex nuncio para la edición del primer “comunicado” emitido el 26 de agosto.

Por cierto, el exnuncio ya no pide la renuncia del Papa Francisco, pero sigue acusándolo de haber encubierto al cardenal McCarrick.

Precisa que él no está “exhortando a nada de esto, (al contrario) rezo cada día por el Papa Francisco más de lo que he hecho por otros papas”.

Véase:

El pasado 13 de enero, Carlo Maria Viganò escribió una carta a Theodore McCarrick para pedirle que se arrepienta públicamente de los abusos sexuales y de la mala conducta de los que está acusado.

“Usted, paradójicamente, tiene a su disposición un inmenso don de gran esperanza de parte del Señor Jesús; usted se encuentra en condiciones de hacer un gran bien a la Iglesia”, escribió Viganò.

“Un arrepentimiento público por su parte proporcionaría una medida extraordinaria de sanación a una Iglesia gravemente herida y que sufre. ¿Está dispuesto a ofrecer este don a la Iglesia? Cristo ha muerto por todos nosotros cuando todavía éramos pecadores (Rm 5, 8)”.

La carta en español a McCarrick fue publicada en la web de Marco Tosati.

PD: Recomiendo leer la respuesta del Papa Francisco a la primera acusación del exnuncio norteamericano.

La dio en rueda de prensa del vuelo de regreso de Irlanda a Roma el 26 de agosto.

Le pregunta un reportero de CBS: “Santo Padre, esta mañana salió un documento del arzobispo Carlo María Viganò, en el que dice que en 2013 él conversó personalmente con usted en el Vaticano y que en este coloquio hablaron explícitamente del comportamiento y los abusos sexuales del excardenal McCarrick. Quiero preguntar si esto es cierto. Quiero preguntar además otra cosa: el arzobispo dijo que el Papa Benedicto había sancionado a McCarrick, que le dijo que no podía vivir en un seminario ni celebrar misas en público ni viajar. Estaba sancionado por la Iglesia, ¿puedo preguntarle si estas dos cosas son verdaderas?

La respuesta papal fue: “Yo responderé a su pregunta, pero preferiría que primero habláramos sobre el viaje y luego de los otros temas, me he distraído con Estefanía, pero ahora respondo. He leído esta mañana ese comunicado. Lo he leído y diré sinceramente que debo decirles esto, a usted y a todos los que están interesados: lean ustedes atentamente el comunicado y hagan ustedes su propio juicio. Yo no diré una palabra sobre esto, creo que el comunicado habla por sí mismo y ustedes tienen la capacidad periodística suficiente para sacar sus conclusiones. Es un acto de confianza. Cuando pase algo de tiempo y ustedes tengan las conclusiones tal vez hablaré… pero yo quisiera que vuestra madurez profesional haga este trabajo. Hablamos luego, ¿está bien?”.

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