En la columna El Cenote Sagrado del 27 de abril de 2020: Lunes de “cubrebocas”; Bonos de combustible; AMLO y su “látigo domador”; Fiestas callejeras. Foto: Eneas De Troya. https://www.flickr.com/photos/eneas/3479302322/in/photostream/
En la columna El Cenote Sagrado del 27 de abril de 2020: Lunes de “cubrebocas”; Bonos de combustible; AMLO y su “látigo domador”; Fiestas callejeras. Foto: Eneas De Troya. https://www.flickr.com/photos/eneas/3479302322/in/photostream/

Lunes de “cubrebocas”

¡Que sí que no, que quién sabe cómo! No hay quién los entienda. Nuestros dirigentes políticos y especialistas en salud, tan pronto dicen una cosa como luego dicen otra. Pero eso sí, confundir a la gente, lo saben hacer muy bien, de maravilla. De calificación sobresaliente. ¿Será que no saben? O si saben, ¿nos dirán toda la verdad? Después quieren que la gente obedezca sus indicaciones. Ahora resulta que hay que utilizar el “bozal” como le dicen muchos, para estar en la calle y más en lugares públicos. En la Central de Abasto, ya es obligatorio. Claro que, después de los videos que alguno de los operarios de la Central lanzaron en la redes negando la existencia del virus maléfico, no nos ha de extrañar que las autoridades les apliquen la norma a rajatabla. Por si fuera poco, solo admiten dos personas por vehículo para entrar. Pero, ¡qué más da! Se bajan antes y entran caminando. De nuevo, la simulación. ¡Cuánto mal nos hace la dichosa simulación! Y para más “inri”, se prohíbe a personas de tercera edad y mujeres embarazadas la entrada. ¿Pedirán credencial para ver la edad, o certificado médico por el embarazo? ¿Cómo distinguirán a una gordita de una embarazada? Es pregunta.

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Bonos de combustible

Después de tantos avatares de que si ayudan y que si no ayudan, que si es blanco o que si es negro, finalmente dicen que darán un bono para combustible para los transportes privados y concesionados. Entre cuatro y seis mil pesos mensuales. Pero, ¿qué es eso para una empresa que maneja miles de empleados y que tiene que pagarle mes a mes su sueldo sin que trabajen?  Parece más publicidad que un plan de apoyo para que no se vengan abajo empresas y con ello empleos. Las aspirinas ayudan momentáneamente a aliviar el dolor, pero no “atacan la enfermedad”. Lo que vivimos hoy en la economía es como un cáncer que si no se atiende a tiempo, se puede convertir en metástasis y como consecuencia, una “muerte segura”. Así están muchas de nuestras empresas. Tocadas ya de “muerte” y a punto de fenecer. Si no se les da respiración artificial, muy pronto veremos una debacle como pocas veces se había visto en este país. Ni en las crisis más severas que hemos vivido en otros tiempos. Señores que gobiernan los destinos de este gran país, tomen acciones contundentes antes de que sea tarde. No hagan del gran México, una enana nación.

AMLO y su “látigo domador”

La verdad que nuestro Presidente es digno del premio mayor a los mejores dichos en esta época de pandemias, crisis económicas, existenciales, familiares, etc. Ahora nos dice que el coronavirus ya lo tienen “domado”. Sabíamos que solo se domaba a las fieras y a los animales salvajes. Claro que este virus, es peor que una fiera o un caballo salvaje desbocado. Sin embargo, algo no nos cuadra. Por un lado nos dicen que todavía no hemos llegado al pico de la pandemia y por otro que ya lo tenemos “domado”. Entonces en qué quedamos, ¿blanco o negro? También se dice que no hay desbordamiento en los hospitales. Sin embargo, en muchos hospitales privados nos dicen que no tienen cupo para atender a paciente con coronavirus y que ya tienen todas las camas ocupadas. No hay quien los entienda. Cada día nos confunden más. Un problema de álgebra, creemos que resultaría más fácil para los neófitos  estudiantes que todo el enredo del coronavirus. Hay opiniones para todos. Parece un tianguis donde todos gritan, pero nadie escucha y hace lo que le viene en gana. Por favor, ¡pónganse de acuerdo y no nos confundan con informaciones cruzadas!

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Fiestas callejeras

Somos un pueblo festivo y de la calle. La peor penitencia que nos pueden poner es encerrarnos y no dejarnos hacer fiestas. Resulta que en la alcaldía de Iztacalco a una familia se lo ocurrió celebrar los XV años de su “hijita”. Seguro que la niña no podía esperar unos meses más, hasta que pasara todo esto. Pues no. No pudo y le amargaron la fiesta los policías porque le obligaron a cancelar la “pachanga” que tenían organizada en una calle, que para colmo, habían cerrado. Autoridades que nos gobiernan, ¿no entienden que somos fiesteros? Sí, nos encanta la fiesta y si no hay fiesta no hay vida. Por eso, se dice por ahí que México se está muriendo porque faltan las fiestas callejeras. Nuestra cultura nos ha hecho, por un lado, solidarios y comunitarios. Es algo que llevamos dentro de nuestro ADN y no resulta fácil extirparlo. Sin embargo, en estos momentos, la prudencia y el cuidado, deben ser prioritarios.  Aunque nos digan que no hay desbordamiento de pacientes en los hospitales, llegará un momento que si no nos cuidamos unos a otros, podría darse tal desbordamiento y sería muy doloroso que un paciente-familiar nuestro tuviéramos que internarlo y nos dieran con la puerta en las narices por falta de espacio. Seamos responsables por el bien de todos.

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