El Cenote Sagrado del 3 de febrero: Celulares y tablets: dolor de cabeza; Amenazas en los colegios; La “picaresca” mexicana
El Cenote Sagrado del 3 de febrero: Celulares y tablets: dolor de cabeza; Amenazas en los colegios; La “picaresca” mexicana

Celulares y tablets: dolor de cabeza

Nos llegaba la noticia que en un mercado había decomisado más de 300 celulares y tabletas que los vendedores no pudieron comprobar con documentos su origen. ¡Felicidades! Sin embargo, por otro lado nos susurran que en poco tiempo se han robado más de 1700 celulares, nos imaginamos que en  esa cifra van incluidas las tabletas. Nos alertan de mil maneras que debemos conocer el IMEI, es decir, un número de serie que traen los aparatos y si te los roban poder hablar a la compañía con la que contrataste y de este modo puedan bloquear el aparato para que no se pueda usar. Ni con esto se desincentiva el robo de teléfonos. Posiblemente, más de uno ha visto como le arrebatan el celular de su oreja cuando va hablando en la calle. Es un drama este tema y poco se hace para que no suceda. Además de las medidas para el bloqueo del celular, lo que tenían que hacer las autoridades, es castigar al que los vende sin demostrar su origen. Como no le hacen nada, pues todo sigue igual. A los rateros es difícil cacharlos in fraganti, pero al que los vende, no tiene escape. De este modo, se evitarían las ventas en la calle y mercados de esta y otras mercancías robadas.

TE PUEDE INTERESAR: Entre paisanos; el Papa Francisco y el Presidente Alberto Fernández

Amenazas en los colegios

Parece que se ha vuelto una moda que los jovencitos vía redes sociales amenacen a sus compañeros de escuela con acciones temerarias o incluso de muerte. Se informaba que en el muy conocido Colegio Miguel Ángel en el Sur de la ciudad de México, un joven de secundaria, vía redes, había amenazado de muerte a diez de sus compañeros y que hoy ejecutaría la acción. Solo escuchar la noticia, es motivo de alarma y preocupación, aunque no se cumpla la amenaza, como bien lo esperamos. Ya no se sabe si por aparecer en los periódicos y noticias o por los traumas que viven en sus casas, o por la misma violencia que ven en la TV o sus juegos en internet, pero el caso es que no pasa un día que nos sorprendan con este tipo de informaciones. Algo anda mal en nuestra sociedad. Mientras, le damos más importancia a otras cosas que no la tienen y hacemos un drama cuando un “perro” es atropellado en la calle o su dueño no lo trata bien. La familia ha cambiado, pero no es excusa para que en este cambio de mentalidad, los responsables de la educación, es decir, los padres, no se responsabilicen del compromiso que han adquirido al traer los hijos al mundo. Si un hijo es violento, todos sabemos que se debe a la violencia que ha vivido desde pequeño en su hogar. Así podríamos hacer una “rosario” de males que son causa de la deficiente educación y la mayoría de las veces, por la desintegración familiar. Si no se toman medidas adecuadas ya, muy pronto tendremos una sociedad más violenta y camino al  caos. La solución debe ser conjunta, familia y autoridades.

La “picaresca” mexicana

Los mexicanos deberíamos ganar un premio “nobel” a la creatividad. ¡Lástima que no hay tal premio! Pero con seguridad que año con año lo ganaríamos. Ahora nos sorprenden de nueva cuenta que con las tarjetas de uso múltiple para metro, metrobús, trolebús, etc., algunos “vivos” habiendo recargado furtivamente las tarjetas antiguas, y como ya nos habían advertido que no se podrían utilizar tarjetas antiguas a partir del primero de febrero, estos pillos, le pusieron una calcomanía imitando a las nuevas tarjetas de uso, lo que no sabían es que las máquinas detectan las apócrifas. No se ha dicho si la autoridad ha actuado en consecuencia con estas personas que querían engañar y defraudar a la administración. Deberían castigar y así, todos aquellos que tuvieran la intención de hacer semejante fechoría, lo pensaran dos veces, antes de cometer este robo, porque así se debería llamar. Para estos otros casos de fraudes, deberían ser los castigos más severos como sucede en cualquier sociedad avanzada.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here