Este 13 de marzo se define la situación legal definitiva de ex cardenal australiano, George Pell.

La lectura de la sentencia del cardenal George Pell por abusos sexuales a dos menores en Australia será retransmitida en directo por televisión este miércoles 13 de marzo, anunció el tribunal provincial de Victoria.

“La lectura de la sentencia por parte del juez Pater Kidd será televisada en directo”, señaló en un comunicado recogido por la cadena SBS un portavoz del tribunal de la ciudad de Melbourne, que basó la decisión en el “compromiso con el principio de justicia abierta”.

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Un jurado declaró culpable el pasado 11 de diciembre al ex miembro de la Curia de la Santa Sede por abusar sexualmente de dos niños de 13 años hace dos décadas, aunque el fallo no se hizo público hasta el 26 de febrero para evitar que influyera sobre otro proceso contra el cardenal.

Las acusaciones de pederastia contra Pell salieron a la luz pública en 2015, cuando una de las víctimas denunció que con 13 años había sufrido abusos sexuales en dos ocasiones por parte del prelado, poco después de que éste fuera nombrado arzobispo de Melbourne en 1996.

El denunciante, entonces miembro del coro de la iglesia, relató que un domingo, después de oficiar el servicio religioso a finales de diciembre de 1996, Pell lo violó oralmente tras haber abusado de un amigo con quien estudiaba en el prestigioso colegio St Kevin.

La otra víctima, que nunca denunció los hechos, murió de una sobredosis de heroína en 2014.

Tras conocerse el veredicto, la Santa Sede retiró a Pell del cargo que tenía en la Curia Vaticana y le prohibió el ejercicio público del ministerio sacerdotal además del contacto con menores de edad.

De ser condenado culpable podría tener 50 años de prisión, prácticamente una cadena perpetua.

Y en tanto espera la condena por cinco cargos de pederastia, se le sumó una demanda más por el presunto abuso sexual a un menor cometido en la década de 1970.

El Tribunal Supremo de Victoria confirmó la presentación de esta demanda civil, que además del prelado incluye al estado de Victoria, los custodios de las Hermanas de Nazareth (anteriormente St Joseph) y los servicios familiares y para la infancia de la ciudad de Ballarat.

“El nombre del demandante no puede ser revelado. Adicionalmente el archivo no está disponible en el buscador, por lo que la declaración de la demanda o cualquier otro documento presentado en este caso no será publicado por el tribunal”, indicó la corte en un comunicado.

El demandante, que se cree que vivió en el hogar gestionado por las Hermanas de Nazareth, sería una de las supuestas víctimas de un proceso que fue sobreseído la semana pasada en el que Pell estaba acusado de abusar de varios niños en una piscina en Ballarat, su ciudad natal.

¿Quién es el abogado defensor del prelado?

Se trata es Robert Richter, uno de los abogados más reconocidos de Australia. Nadie en la Iglesia católica financia su defensa, se comenta que el apoyo proviene de fuentes privadas anónimas.

Se dice que Richter cobra alrededor de 15 mil dólares australianos (10 mil 800 dólares) diarios y que suele trabajar con un equipo de tres abogados asociados que cobran cada uno más de 5 mil dólares australianos (7 mil 200 dólares) por día.

Robert Richter, abogado de George Pell.

El equipo trabajó durante las dos semanas de vistas preliminares durante la preparación del juicio y en el primer proceso judicial de septiembre, en el que el jurado no se puso de acuerdo sobre un veredicto.

Se ordenó entonces un nuevo juicio en el que fue defendido por los mismos abogados hasta la sentencia del 11 de diciembre. Ese día el cardenal fue declarado culpable, la noticia se dio a conocer hasta el 26 de febrero pasado.

El equipo de abogados volverá a representar a Pell en el juicio de apelación, pero esta vez será encabezado por Bret Walker, quien contará con la asistencia de Robert Richter.

Se trata de un proceso que podría llevar meses.

La apelación se hará en tres puntos:

  1. La confianza del jurado en la evidencia de una sola víctima:
  2. Una irregularidad que impidió que el cardenal Pell presentara su declaración de no culpabilidad frente al jurado, y
  3. Que no se le permitió a la defensa mostrar una representación visual que respalde su reclamo de inocencia.

El documento de apelación, indica la web The Age, dice que “los veredictos son irrazonables y no se pueden respaldar, teniendo en cuenta las pruebas, ya que, en general, incluidas las pruebas exculpatorias impugnadas de más de 20 testigos de la Corona, no estaba abierto a que el jurado esté satisfecho más allá de toda duda razonable sobre la palabra del denunciante solo”.

País dividido

Algunos líderes de opinión australianos aplaudieron la sentencia contra Pell, otros cuestionaron la decisión, lo que provocó un debate en el país.

Por ejemplo, Greg Craven, vicerrector de la Universidad Católica de Australia, sugirió que el proceso de justicia estaba viciado por los medios de comunicación y las fuerzas policiales que habían trabajado “para ennegrecer el nombre” del cardenal Pell “antes de ir a juicio”.

“Esta no es una historia sobre si un jurado lo hizo bien o mal o sobre si se considera que prevalece la justicia. Es una historia sobre si a un jurado se le dio una oportunidad justa para tomar una decisión y si nuestro sistema de justicia puede ser escuchado”, señaló Craven en un artículo publicado el 27 de febrero en The Australian.

Asimismo, el comentarista político australiano Andrew Bolt, cree que el cardenal Pell es un hombre inocente que fue condenado erróneamente y tiene “serias dudas” sobre el veredicto.

“Simplemente no puedo aceptarlo, según lo que considero que es la evidencia abrumadora de este juicio. Y baso esa opinión también en cuántas veces Pell ha sido acusado de crímenes y pecados que claramente no cometió.

“Pell bien podría ser un hombre inocente que está siendo obligado a pagar por los pecados de su Iglesia y a pagar después de una campaña asombrosa de difamación de los medios”, dijo el comentarista en su programa Sky News.

En lo personal soy partidario de la presunción de inocencia… hay cosas raras en el juicio.

Por otro lado, Pell hizo cosas positivas en el control de los recurso financieros de la Santa Sede; recordemos que la Secretaría de Economía de la Santa Sede lo crea el Papa como un dicasterio nacido para gestionar todo el patrimonio vaticano, repartido entre el órgano que administra el patrimonio: Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA) y el Instituto de Oras de la Religión (IOR), llamado banco vaticano.

De hecho, a Pell se debe la aplicación de estrictas medidas de control en lavado de dinero. Entre otras cosas estableció el comité de vigilancia financiera de la Santa Sede para controlar transacciones sospechosas y se aseguró de que las cuentas bancarias del Vaticano fueran auditadas independientemente.

Hoy el cardenal espera su sentencia en la prisión de Evaluación de Melbourne, mientras espera los resultados de la audiencia para la determinación de la pena.

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