La historia de Happy Point, la cuponera virtual que aplica descuentos en tiempo real en bienes y/o servicios, comenzó cuando Rodrigo Vargas (Ingeniería Industrial) y Rafael Zárate (Ingeniería Cibernética) se conocieron por ser parte del Grupo Misionero Magtayani y pasaban tiempo juntos pese a que eran de distintas edades y licenciaturas.

“Todo empezó por que teníamos un horario mixto, es decir, estábamos en la Universidad de 7 am a 10 pm, y al tener tanto tiempo libre en algunas ocasiones decidíamos ir a la Condesa para despejarnos un rato. La idea surgió cuando nos aburrió siempre ir a los mismos lugares e imaginamos que estaría bien crear una plataforma para consultar establecimientos a dónde ir de manera dinámica e inmediata”comentó Rodrigo.

La propuesta que surgió por casualidad en una plática de amigos en realidad estaba respondiendo a una necesidad, por lo que Rodrigo y Rafael se acercaron a la Incubadora de Negocios de La Salle para comenzar a darle forma a su proyecto. Comenzaron a avanzar a pasos agigantados, sin embargo, en la fase de desarrollo, tuvieron un atropello y el programador que habían contactado les falló.

Gerardo Ramírez y Javier Guzmán, Ingenieros Cibernéticos por la Universidad La Salle, crearon su empresa Nuvonet cuando aún estudiaban la carrera, y Gerardo conocía a Rodrigo y a Rafael por el mismo grupo misionero que reunió en un inicio a estos últimos dos emprendedores.

“Se acercaron conmigo para platicarme bien cuál era el objetivo de crear Happy Point, y tras una larga plática nos dimos cuenta que con su idea y nuestra experiencia en la creación de aplicaciones, podríamos ofrecer al mercado un producto funcional, atractivo y de mutuo beneficio, es decir, que le favorezca al proveedor y al consumidor”recalcó Gerardo.

El espíritu emprendedor del equipo que se terminó conformando por seis lasallistas: Rodrigo Vargas (Ingeniería industrial), Carolina Robledo (Comunicación), Rafael Zárate, Gerardo Ramírez, Javier Guzmán e Isaac García (Ingeniería Cibernética); trabajabajornadas laborales de más de 12 horas antes de comenzar a ver resultados palpables.

En varias ocasiones se encontraron con distintos obstáculos que en vez de derrotarlos, los forjó como empresarios y nutrió de coraje para seguir luchando. Algunos de sus mayores retos ha sido vender su producto y hacerse oír a pesar de ser jóvenes. También se han encontrado con mucho malinchismo, el reto de pagar para trabajar porque han sobrevivido por sus propios medios.

Pero como todos los esfuerzos se materializan con constancia, los Profesionales con Valor han tenido gratas experiencias, como lo fue su participación en el concurso del INADEM y obtener los recursos necesarios para comprar su inmobiliario y fundar sus oficinas, además de ser seleccionados para presentarse en la Semana Nacional de Emprendedores 2016 al lado de empresas de gran talla.

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