Foto:Joseph Roger O'Donnell (1945)

Como sabemos el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) impuso sanciones severas a Corea del Norte el viernes 22 de diciembre, como un nuevo intento de frenar las polémicas pruebas nucleares y de misiles balísticos de ese país.

EU presentó esta resolución después de que Pyongyang probara el pasado 28 de noviembre un misil balístico intercontinental Hwasong-15 que cayó a 1000 kilómetros del territorio japonés; pero a decir del Pentágono, el misil no supuso una amenaza para EU y sus aliados.

En 2017 se han concretado seis pruebas de armas atómicas y balísticas, pese a las duras “sanciones” económicas a Corea, y parece que a la República Popular Democrática de Corea -nombre oficial de Corea del Norte-, no parece quitarle el sueño, y es que el país tiene el apoyo del gobierno ruso y chino.

Las nuevas y duras resoluciones del CSNU fueron aprobadas con 15 votos a favor y ninguno en contra. Las resolución prohíbe a Pyongyang casi un 90 % de sus exportaciones de productos de petróleo refinados, limitándolas a 500 mil barriles al año; igualmente, limita los suministros de crudo a 4 millones de barriles al año y proscribe exportaciones norcoreanas como maquinarias, madera y otros productos y recursos.

Tensión entre Japón y Corea

El Gobierno japonés está analizando cuatro escenarios de guerra en la península de Corea:

i) un ataque preventivo estadounidense contra Pyongyang;

ii) una invasión de Corea del Sur a Corea del Norte;

iii) un ataque con misiles de Pyongyang contra Japón, y;

iv)un inevitable choque de las fuerzas militares surcoreanas y norcoreanas.

En la última reunión del Consejo de Seguridad de Japón, realizada el 21 de diciembre, se decidió discutir el número permisible de personal militar estadounidense que será transferido a Japón como reserva en caso de que estalle una guerra en la península.

Hacia un 2018 difícil.

Pero, aun con la decisión del Consejo de Seguridad Corea del Norte dice que no dará marcha atrás ya que seguirá comprometido con el desarrollo nuclear del país en 2018, de acuerdo con un reporte dado a conocer ayer por la agencia de noticias estatal KCNA. “No esperen ningún cambio en esta política”, dice el reporte titulado “Ningún Poder Puede Prevalecer Sobre la Independencia y la Justicia!…

“Su entidad como un poder invencible no puede ser socavada ni eliminada. La República Popular Democrática de Corea, como un estado nuclear responsable, guiará el curso de la historia al único camino de independencia y justicia, capeando todas las tempestades en este planeta”, continúa el reporte amenazante.

El secretario general de la ONU pone en “alerta roja” al mundo

El Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, lanzó una alerta roja para el 2018, que llega con la peor amenaza de armas nucleares desde la Guerra Fría e inmerso en conflictos, desigualdad y violencia. “En este Día de Año Nuevo de 2018, no quisiera hacer ningún llamamiento, sino lanzar una señal de alerta: una alerta roja para nuestro mundo”, dijo Guterres en un video con motivo del Año Nuevo.

En su mensaje dirigido a la comunidad internacional Guterres subraya que los conflictos se han agudizado y han surgido nuevos peligros.

“La ansiedad mundial en torno a las armas nucleares está al nivel más alto desde la Guerra Fría. El cambio climático está avanzando más rápido que nuestra respuesta”, dijo en referencia a la política del Presidente Donald Trump, quien ha escalado las hostilidades con Corea del Norte y anunció su salida del Acuerdo de París para contra el cambio climático.

En ese escenario de Guerra es que la imagen que lanzó ayer el papa Francisco…

Foto difundida por La Oficina de Prensa de la Santa Sede

En una foto difundida ayer por La Oficina de Prensa de la Santa Sede, el papa Francisco denuncia la guerra en Nagasaki, Japón, hace muchísimos años.

En la imagen podemos ver a un niño llevando sobre su espalda a su hermano muerto en el bombardeo atómico de Nagasaki el 9 de agosto de 1945. El Niño espera su turno en el crematorio…

La imagen en blanco y negro está acompañada de la firma del papa, bajo el simple comentario: “…el fruto de la guerra”.

Bergogio pidió que la leyenda “el fruto de la guerra” apareciera en la parte posterior de la tarjeta junto con su firma, “Franciscus”.

La cara posterior de la tarjeta incluye también la siguiente leyenda en español:

“Un niño esperando su turno en el crematorio, para su hermano muerto, (que él lleva) sobre u espalda. Es la foto tomada por un fotógrafo estadounidense, Joseph Roger O’Donnell, después del bombardeo atómico de Nagasaki. La tristeza del niño se expresa solo en el gesto de morderse los labios, llenos de sangre”.

Este mismo día- 30 de diciembre-, el líder reliuoso escribió un mensaje de llamado a la armonía en sus nueve perfiles lingüísticos oficiales en la red social Twitter: “En estos días promovamos actitudes y gestos que favorezcan la paz”.

Papa Francisco@Pontifex_esEn estos días promovamos actitudes y gestos que favorezcan la paz.6:30 – 30 dic. 2017

Mañana lunes, 1 de enero, el papa elebrará la misa en la Basílica de San Pedro, durante la cual no sólo recibirá el Año Nuevo sino también conmemorará la edición número 51 de la Jornada Mundial de la Paz.

Para la ocasión, Jorge Mario Bergoglio escribió un mensaje especial titulado: “Migrantes y refugiados: hombres y mujeres que buscan la paz”.

John Allen, analista principal del Vaticano de CNN, escribió en su sitio web: “Aunque la publicación de la fotografía en la víspera de Año Nuevo no añade nada sustantivo a la posición del pontífice, es no obstante la primera ocasión en que Francisco pide que una imagen específica circule en la temporada de fiestas, sugiriendo que él piensa que su mensaje es especialmente relevante en este momento”.

Realmente Francisco está preocupado por la situación mundial.

El final del año y principios de 2018 está marcado por las tensiones nucleares y por la adopción del Tratado de prohibición de las armas Nucleares de la ONU.

El pasado 26 de septiembre, publicó un Tweet para el Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares: “Comprometámonos para un mundo sin armas nucleares, aplicando el Tratado de No Proliferación para abolir estos instrumentos de muerte.

Y durante el Ángelus del 10 de diciembre, pidió “trabajar duro para construir un mundo sin armas nucleares”.

El fotógrafo.

Luego de que las bombas lanzadas por EU en Hiroshima y Nagasaki forzaran a Japón a rendirse y así terminar la II Guerra Mundial en 1945, O’Donnell pasó cuatro años documentando lo que ocurrió después en ambas ciudades, de acuerdo con archivos de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

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