Las imágenes que vimos son apocalípticas e inenarrables.

Este miércoles 5 de agosto de 2020, el papa Francisco retomó  la Audiencia General de los miércoles después de su período vacaciona, y lo hizo desde la biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano debido a que las medidas para evitar un rebrote de la pandemia impiden celebrarla en la Plaza de San Pedro como a él le gusta.

Al final de la Audiencia General, Francisco se dirigió al pueblo de Líbano quien está de luto por las terribles explosiones ocurridas la tarde del martes y que han causado, según los últimos datos, 135 personas fallecidas -muchos de ellos bomberos- otras cinco mil están heridas y otras más están en calidad de desaparecidas. La tragedia han dejado a 300 mil personas desplazadas de sus hogares; y los daños materiales son incalculables; gran parte de Beirut está destruida o dañada.

Las causas según el gobierno libanés se debieron a una negligencia, descuidaron una bodega donde había 2750 toneladas de explosivos; el primer ministro libanés, Hasan Diab, prometió que no descansará hasta encontrar al responsable y “aplicarle el castigo máximo”.

El Papa rezó en primer lugar por las víctimas y sus familias, pensando en las docenas de muertos y miles de heridos. Luego extendió su mirada a todo el país, lanzando un llamamiento a todos los componentes sociales, políticos y religiosos para que trabajen juntos a fin de que el Líbano pueda superar esta crisis:

Ayer en Beirut, en la zona portuaria, enormes explosiones causaron docenas de muertos y miles de heridos, y muchas destrucciones graves. Rezamos por las víctimas y sus familias; y rezamos por el Líbano para que, con el compromiso de todos sus componentes sociales, políticos y religiosos, pueda afrontar este trágico y doloroso momento y, con la ayuda de la comunidad internacional, superar la grave crisis que atraviesa.

El faro de Occidente está herido y llora

El cardenal maronita y Patriarca de Antioquía y presidente de la Asamblea de Patriarcas y Obispos Católicos del Líbano, Béchara Boutros Rai pidió el apoyo de la comunidad internacional; “Beirut es una ciudad devastada. Una catástrofe la ha abatido a causa de la misteriosa explosión que se produjo en su puerto. Beirut, la novia del Oriente y el faro de Occidente está herida. Es una escena de guerra sin guerra. Destrucción y desolación en todas sus calles, sus barrios y hogares”, lamentó el purpurado.

Agradeció a los países –como EU y Rusia– que han expresado su disponibilidad para ayudar: se han sumado Grecia, Irán, República Checa, Francia, Alemania, Reino Unido, la UE en su conjunto, Qatar, Canadá, Israel y otros más.

La ayuda empezó a llegar, afortunadamente.

Beirut y todo Líbano están de luto. Nuestras condolencias a familiares de las víctimas y a todo el pueblo libanés, en Líbano y el mundo…

Díganme por favor donde puedo aportar algo, lo haré con mucho gusto…

PD: La explosión registrada en el puerto de Beirut, Líbano, formó una nube en forma de hongo que se disipó rápidamente al expandirse a los alrededores, lo cual recordó a las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki; curiosamente hoy se cumplen 75 años del lanzamiento de la bomba en Hiroshima cuya explosión mató a 66 mil personas e hirió a 69 mil más…Suceso que le marcó tiempo al tiempo…

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