Cuatro años después de que fuera asesinado al interior de la iglesia de Saint-Étienne-du-Rouvray, el sacerdote francés Jacques Hamel fue objeto de un homenaje religioso y civil el domingo 26 de julio de 2020.

Recordemos que el sacerdote de 85 años murió a manos de terroristas de Estado Islámico. de Irak y Siria (ISIS) que asaltaron su parroquia en la localidad de Saint-Etienne-du-Rouvray, en Normandía, Francia, mientras celebraba un servicio religioso.

Aquella mañana el anciano sacerdote intentó detener a los asaltantes armados con cuchillos, pero los yihadistas – Adel Kermiche y Abdel-Malik Petitjean-, lo apuñalaron y degollaron junto al altar al grito de Allahu akbar”, “Dios es grande”, en árabe., y al verse mortalmente herido, el P. Hamel gritó: ¡Apártate, Satanás!.

Entonces, los criminales obligaron al anciano a arrodillarse y filmaron la escena.

Los fieles presentes gritaban a los terroristas que detuvieran la acción y estos siguieron adelante. “Ellos gritaban ‘ustedes los cristianos nos suprimen’”.

“Se grabaron en vídeo. Hicieron una especie de sermón en torno al altar en árabe. Fue horroroso “, expresó, la hermana Danielle, una de las dos religiosas que fue mantenida como rehén por los terroristas y quien fue quien logró escapar en un momento de descuido y alertar a la policía.

¡Fue una acción espeluznante, indifundible en las redes sociales!

La parroquia fue cercada y los terroristas fueron abatidos por la policía.

Uno de los criminales portaba un falso cinturón explosivo y tres cuchillos, el otro llevaba un reloj y una mochila en cuyo interior fueron hallados falsos dispositivos explosivos.

ISIS se atribuyó el hecho, tres horas después, como si fuera un trofeo de caza.

¡El golpe fue directo a los católicos de Francia y el mundo!

Obviamente los terroristas –aparentemente lobos solitarios- querían grabar la acción y subirla a las redes sociales para generar miedo.

¡Innenarrable!

Cuatro años. después, en la homilía, de este domingo 26 de julio, Dominique Lebrun, arzobispo de Rouen, habló sobre el padre mártir y de su amor al prójimo, explicó que “el verdadero horizonte de nuestros deseos a ordenar” es “ver en cada persona, incluso en la que asesina, un hermano, una hermana. El hijo, Jesús, traza este camino. En el Evangelio de hoy Jesús da un doble criterio a este camino: la alegría y la elección”, manifestó.

Homenaje civil.

Después de la conmemoración religiosa, se celebró un homenaje ante la placa en memoria del Padre Hamel en el que también participó el ministro del Interior de Francia, Gérald Darmanin, que hizo su primera intervención pública en esta ocasión sobre las relaciones entre la Iglesia Católica y la República Francesa.

En su intervención, alabó a la comunidad católica por su sentido de la reconciliación y del perdón: “No habéis cedido a la tentación ni de la rendición ni de la cólera, al deseo de revancha o de venganza. Habéis optado por la unión y por la paz”.

Aseguró que “el asesinato del P. Hamel no solo golpeó a los cristianos, sino a toda Francia en su corazón y en su espíritu”.

Por su parte, el Primer Ministro Jean Castex aunque ausente en en la “ceremonia republicana por la paz y la fraternidad”, utilizó su cuenta de Twitter para hablar del atentado del 26 de julio de 2016, recordando que “golpeado en el corazón, Francia descubrió entonces a Jacques Hamel, su rostro y su mensaje. Sacó de él la fuerza para unirse frente a la barbarie terrorista y el oscurantismo. No lo olvidemos nunca”, escribió el jefe de gobierno.

El rostro de un simple buen sacerdote

En su discurso, el presidente de la Conferencia Episcopal Francesa, Monseñor Éric de Moulins-Beaufort, señaló que el Padre Hamel, fue “asesinado sin más motivo que el de ser un sacerdote católico y celebrar la misa”.

El padre Hamel hacia los altares

La figura del padre Jacques Hamel se convirtió en un símbolo universal del martirio.

La causa de beatificación comenzó un año después de su asesinato, el 13 de abril de 2017, gracias a la dispensa papal de los cinco años necesarios para la apertura del proceso.

Aquel jueves santo el Arzobispo de Rouen, Mons. Dominique Lebrun, anunció oficialmente la apertura de la fase diocesana del proceso de beatificación de Hamel.

Meses antes, en septiembre de 2016, el Papa Francisco destacó el testimonio de coraje del sacerdote francés y lo consideró un mártir: los mártires son beatos, dijo.

El Papa recordó a este “buen hombre, manso, de fraternidad, que siempre trataba de hacer la paz” y que fue “asesinado como si fuera un criminal.

La primera audiencia en vista del camino hacia la beatificación se llevó a cabo en 2018; en esta etapa diocesana se recogieron los escritos y testimonios de por lo menos 69 personas involucradas sobre la vida de Hamel. La fase se cerró el 9 de marzo de 2019, y se encuentra en la actualidad en la Congregación para las Causas de los Santos que preside el Cardenal Angelo Becciu.

El postulador de la causa es el  sacerdote Paul Vigouroux de la diócesis de Rouen.

Interrogado por la web Vatican News al final de la conmemoración recordó que el mensaje del Padre Hamel es “significativo para toda la sociedad”, ya que mientras en otras partes prevalece el odio en este asunto prevaleció el perdó, y en mucho se debió al mensaje de amor

de la Iglesia; “esto trajo de vuelta algo profundo en el alma francesa, sacando a relucir el recuerdo de muchos sacerdotes que trabajan en las ciudades, en el campo, sin hacer mucho ruido, que acogen a las familias en duelo, las bodas, que hacen un trabajo humilde, sencillo, de acompañamiento. Creo que ha vuelto a la memoria de muchos franceses en esta triste ocasión”, explicó.

El padre Hamel era un hombre cerca a todos, pero especialmente de los inmigrantes musulmanes con los que había forjado muchos lazos de amistad y respeto.

Por eso no debió haber ocurrido ese crimen de odio.

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