La tarde del 26 de febrero de 2019 le fue revocada la libertad bajo fianza al cardenal australiano George Pell, quien dejó de ser por decisión del Papa Francisco el prefecto de la Secretaría de Asuntos Económicos de la Santa Sede, para muchos el número tres de la Curia vaticana…

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El purpurado fue declarado culpable de abuso sexual de niños por un tribunal australiano, hechos que habrían ocurrido en diciembre de 1996, cuando era arzobispo de Melbourne.

El veredicto unánime de los 12 miembros del jurado del Tribunal del Condado del Estado australiano de Victoria se emitió el pasado 11 de diciembre tras dos días de deliberaciones, pero lo hicieron público hasta el martes 26 de febrero, aun cuando existía una orden que prohibía la publicación de información sobre el juicio.

Horas después de darse a conocer la noticia le fue revocada la libertad bajo fianza, al final de una audiencia de condena previa a la sentencia en la que los abogados de las dos partes presentaron los argumentos concluyentes.

Durante la audiencia se confirmó que los cinco delitos por los que fue declarado culpable implican una pena máxima de 10 años cada uno, es decir el purpurado podría alcanzar hasta 50 años de prisión de ser condenado culpable.

Tras el anuncio de su puesta en detención, el ex arzobispo de Melbourne se inclinó ante el juez Peter Kidd y fue llevado, sin esposar, fuera de la sala de audiencias.

George Pell había librado la cárcel en diciembre debido a la doble operación de rodillas a la que debía someterse, y se esperaba la petición de una nueva libertad bajo fianza, pero decidieron no hacerlo y mejor esperar al juicio en apelación, previsto para el 13 de marzo.

La defensa presentó una apelación, por la cual el cardenal no será escuchado por un jurado sino por un tribunal de tres jueces; esto significa que el caso no se cerrará hasta que se examine la apelación y se tome una decisión final.
Hay que esperar…

En tanto, el Papa Francisco ha confirmado las medidas cautelares ya tomadas contra Pell por el ordinario local a su regreso a Australia, es decir, que en espera de la determinación definitiva de los hechos se le prohíbe ejercer el ministerio público y, por regla general, todo tipo de contacto con menores de edad.

Pero hubo un agravante: el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, confirmó la tarde del martes 26 de febrero a través de la red social Twitter que dejó de ser el Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede, la decisión fue tomada por el Papa Francisco quien hasta ese momento lo considera inocente.

El arresto del cardenal y la posible condena que se anunciará el 13 de marzo significa un duro golpe para Jorge Mario Bergoglio, que lo convirtió en miembro de la Curia sabiendo que en Australia era investigado y acusado por abusos sexuales a menores y protección de curas pederastas.

De ser condenado Pell se enfrenta a una larga pena de prisión, pese a que hasta las primeras horas del martes 26 técnicamente seguía a cargo de las finanzas vaticanas, siendo el número tres de la Santa Sede.

Duro golpe, pero el Papa aplica la cero tolerancia, no hay vuelta atrás…

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