El Papa Francisco convocó en el Vaticano a una reunión de los representantes pontificios (nuncios apostólicos), que se desarrolla del 12 al 15 de junio.

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El objetivo del Santo Padre —explicó su vocero, Alessandro Gisotti— “es el de consolidar la frecuencia trienal de tales encuentros, después de aquellos realizados en 2013 y 2016”. En cuanto a la preparación y la coordinación, el Papa Francisco se la confió a la Sección de la Secretaría de Estado para el Personal de Función Diplomática de la Santa Sede.

¿Quiénes son los participantes?

Participan “103 Representantes Pontificios, de los cuales 98 son nuncios apostólicos y 5 son observadores permanentes. También están invitados 46 nuncios jubilados.

Por cierto, ayer miércoles falleció monseñor León Kalenga Badikebele, arzobispo titular de Magneto y nuncio apostólico en Argentina; tenía 62 años de edad y falleció en Roma tras una imprevista enfermedad.

Programa del encuentro:

El primer día hubo misa de apertura presidida por el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolín, en la Basílica de San Pedro; ese mismo día hubo oración en la Capilla Sixtina.

Parolín les dijo que deben trabajar siempre de modo ejemplar al servicio del Evangelio, manteniendo además una conducta cristalina.

“Debemos ser los primeros custodios y observantes de la ley. Nuestro trabajo como representantes de la Santa Sede debe ser siempre ejemplar y nuestra conducta cristalina”, resaltó el cardenal.

“Nuestro servicio y todos los sistemas jurídicos presentes en el mundo están (o deberían estar) dirigidos al bien del hombre y de todo hombre: al respeto de sus derechos, a la construcción de una sociedad más justa, a una convivencia en paz. Esta es, entre otras cosas, la esfera de la acción diplomática de la Santa Sede. ¡La ley debe estar siempre y solo al servicio de la humanidad!”, continuó.

El jueves 13 de los nuncios fueron recibidos en audiencia por el Papa y les dirigió el siguiente mensaje, una especie de decálogo.

Aquí el original en italiano y con pie de página, y traducido al español gracias a la agencia Zenit:

1. El nuncio es un hombre de Dios

Esto supone, dice el Papa Francisco, “seguir a Dios en todo y por todo; obedecer sus mandamientos con alegría; vivir por las cosas de Dios y no por las del mundo; dedicarle libremente todos los recursos, aceptando con un espíritu generoso los sufrimientos que surgen como resultado de la fe en él”.

Además, el Obispo de Roma indicó que el hombre de Dios “no engaña ni defrauda al prójimo”, no se entretiene con “chismes y calumnias” y mantiene “la mente y el corazón puros”.

2. El nuncio es un hombre de Iglesia

El nuncio representa a la Iglesia y, en particular, al sucesor de Pedro. Para Francisco, constituye un “contratestimonio” que este ostente lujos mientras hay personas que carecen de lo necesario. El mayor honor de dicho representante es “ser siervo de todos”.

Al mismo tiempo, los nuncios deben ser humildes para dejar de lado las opiniones personales y “representar el rostro, las enseñanzas y las posiciones de la Iglesia” y defenderla “valientemente” cuando intenten “desacreditarla, difamarla o calumniarla”.

3. El nuncio es un hombre de celo apostólico

El nuncio es un apóstol del Evangelio “tiene la tarea de iluminar el mundo con la luz del Resucitado, de llevar a Cristo a los confines de la Tierra”, “sembrando la buena semilla de la fe en los corazones de quienes encuentra”, describió el Pontífice.

El Santo Padre advirtió a los presentes sobre la indiferencia, una actitud que se ha propagado también entre los religiosos y recordó que “el compromiso principal de nuestra misión apostólica será procurar la salvación y la santificación del mayor número de almas”.

4. El nuncio es un hombre de reconciliación

El Obispo de Roma expuso que el nuncio debe intentar “ser imparcial y objetivo para que todas las partes encuentren en él al árbitro correcto que busca sinceramente defender y proteger solo la justicia y la paz, sin dejarse nunca involucrar negativamente”.

Igualmente, afirmó que los nuncios no deben “encerrarse” en las nunciaturas, sino que, como factores de “comunión y reconciliación”, deben salir al encuentro de las personas.

5. El nuncio es un hombre del Papa

Al representar al Papa, el nuncio interviene como tal, esto es, “concreta, implementa y simboliza la presencia del Papa entre los fieles y las poblaciones. Es hermoso que en varios países la Nunciatura se llame ‘Casa del Papa’”, señaló.

Francisco reconoció que son posibles las reservas y antipatías, pero un nuncio “no puede ser hipócrita” y, en consecuencia, es incompatible con su trabajo el “criticar al Papa por detrás, tener blogs o incluso unirse a grupos hostiles a él, a la Curia y a la Iglesia de Roma”.

6. El nuncio es un hombre de iniciativa

El Papa Francisco indicó que los representantes pontificios deben “desarrollar la capacidad y la agilidad para promover o adoptar una conducta adecuada a las necesidades del momento sin caer nunca en la rigidez mental, espiritual y humana, o en la flexibilidad hipócrita y camaleónica”.

7. El nuncio es un hombre de obediencia

Para el Pontífice, “sólo en libertad podemos obedecer realmente y sólo obedeciendo el Evangelio podemos entrar en la plenitud de la libertad”. Así, la llamada de los nuncios a la obediencia “es la llamada a seguir el estilo de vida de Jesús de Nazaret”.

8. El nuncio es un hombre de oración

Con el fin de describir la figura del nuncio, el Santo Padre utilizó las palabras de san Giovanni Battista Montini: “Es la de alguien que verdaderamente tiene la conciencia de llevar a Cristo con él” (abril de 1951) y para quien Dios es el único bien precioso. Y añadió que “esto requiere un desapego de uno mismo que solo se puede lograr con una relación constante con el Señor y la unificación de la vida en torno a Cristo”.

9. El nuncio es un hombre de caridad

Francisco resaltó que la caridad es gratuita, y, por ello, ha hecho referencia al “peligro de las regalías: La caridad operosa debe llevarnos a ser prudentes a la hora de aceptar los regalos que nos ofrecen para ofuscar nuestra objetividad y, en algunos casos, desafortunadamente, para comprar nuestra libertad”.

Además, recalcó que ningún regalo debe “esclavizarnos” e instó a no aceptar presentes “demasiado caros” o a destinarlos a la caridad.

10. El nuncio es hombre de humildad

El Papa concluyó su decálogo hablando sobre la humildad y citando las “Letanías de la humildad” del cardenal Rafael Merry del Val, secretario de Estado y colaborador de San Pío X, antiguo “colega” de los nuncios:

  • “Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón parecido al tuyo.
  • Del deseo de ser alabado, Líbrame, Señor
  • Del deseo de ser honrado, Líbrame, Señor
  • Del deseo de ser aplaudido, Líbrame, Señor
  • Del deseo de ser preferido a otros, Líbrame, Señor
  • Del deseo de ser consultado, Líbrame, Señor
  • Del deseo de ser aceptado, Líbrame, Señor
  • Del temor a ser humillado, Líbrame, Señor
  • Del temor a ser despreciado, Líbrame, Señor
  • Del temor a ser reprendido, Líbrame, Señor
  • Del temor a ser calumniado, Líbrame, Señor
  • Del temor a ser olvidado, Líbrame, Señor
  • Del temor a ser ridiculizado, Líbrame, Señor
  • Del temor a ser injuriado, Líbrame, Señor
  • Del temor a ser rechazado, Líbrame, Señor
  • Concédeme Señor el deseo de que otros sean más amados que yo,
  • Concédeme Señor el deseo de que otros sean más estimados que yo,
  • Concédeme Señor el deseo de que otros crezcan susciten mejor opinión de la gente y yo disminuya,
  • Concédeme Señor el deseo de que otros sean alabados y de mí no se haga caso,
  • Concédeme Señor el deseo de que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil,
  • Concédeme Señor el deseo de que otros sean preferidos a mí en todo,
  • Concédeme Señor el deseo de que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda”.

En el programa se prevén, además de dos encuentros con los Superiores de la Secretaría de Estado, algunas conferencias de actualización sobre asuntos de actualidad eclesial, de colaboración internacional y de diálogo interreligioso.

Algunas sesiones de trabajo se lleva en grupos continentales. Se prevén además encuentros con los Jefes de Dicasterio de la Curia Romana y con los Embajadores acreditados ante la Santa Sede, residentes en Roma.

La Reunión contará también con momentos espirituales particularmente significativos” explicó el director de prensa del Vaticano.

Y para finalizar, el 15 de junio, Jorge Mario Bergoglio presidirá por la mañana la Concelebración Eucarística en la Capilla de la Residencia de Santa Marta; y a mediodía se dará por concluido el evento con un almuerzo del Santo Padre con todos los participantes.
¡Enhorabuena!

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