Foto:Vatican Media

Tradicional audiencia por el comienzo de la Semana Santa.

El Papa Francisco recibió en la Sala Clementina a los policías de la Inspección de Seguridad Pública del Vaticano, en la tradicional audiencia con motivo del comienzo de la Semana Santa, y destacó la discreción con que realizan su trabajo para garantizar el correcto desarrollo de las celebraciones litúrgicas y la labor pastoral de la Santa Sede a lo largo de todo el año.

De manera espontánea, Francisco les dijo que “a veces, cuando salgo y veo que están allí trabajando, me da un poco de pena. (Pienso:) pero esta gente tendría que estar en su casa, con sus familiares… Ustedes trabajan para proteger a la gente, para protegerme. No sé cómo agradecérselos”.

En su mensaje, el Obispo de Roma deseó a los presentes “es por su discreta y eficaz obra de vigilancia que los peregrinos que llegan de cada parte del mundo para visitar la tumba del apóstol Pedro pueden vivir con tranquilidad esta importante experiencia de fe. Ustedes desempeñan su tarea diaria nutriéndonos de los ideales civiles y humanos, propios de los miembros de la Policía de Estado Italiana”.

Al Vaticano concurren, puntualizó el Papa, no sólo cristianos de todas las partes del mundo, sino también representantes de diferentes religiones, responsables de los Estados y otras personalidades eclesiásticas y civiles que vienen a ver al pontífice o a sus colaboradores en los diferentes dicasterios de la Santa Sede; es “ también gracias a su obra que estos encuentros de diálogo y la visita a los testimonios de cultura y de fe, custodiados en la Ciudad del Vaticano pueden celebrarse en un clima de serenidad y de orden”.

El Santo Padre hizo una mención específica a las familias de los presentes: “encomiendo cada uno de vosotros a la protección de la Madre de Dios. ¡Qué ella los sostenga y acoja sus intenciones, presentándolas a su hijo, que apoye a sus familias! Dirijo un pensamiento particular a ellas, especialmente a sus hijos y, mientras les pido que recen por mí”.

Al finalizar el encuentro, el Papa les regaló a los policías una imagen de San José, por ser custodio de Jesús; “es un regalo de todo corazón, con el que quiero expresar mi agradecimiento”.

Amenaza latente

Este organismo de la Policía de Estado italiana que se ocupa de la protección del pontífice durante sus visitas en territorio italiano y de la vigilancia de la Plaza de San Pedro, más en Semana Santa. El jefe de la policía es Franco Gabrielli.

Gabrielli le dijo al Papa que los hombres y mujeres de la Policía de Estado que se ocupan de su seguridad continuarán garantizándola, así como la de la Santa Sede y la de Roma. “Estos tiempos transcurridos no nos convencen de la inevitabilidad de los hechos, de que la amenaza (terrorista) haya pasado; la amenaza es latente, pero los hombres y mujeres de la policía podrán contener la situación”.

El centro histórico de la ciudad, incluido El Vaticano y el Coliseo (donde el viernes se realizará el tradicional Vía Crucisencabezado por el pontífice), hasta el 2 abril será una “zona verde”, donde estarán prohibidas las marchas y manifestaciones.

En la Ciudad del Vaticano hay dos cuerpos armados, uno son los Guardias Suizos, famosos por sus vistosos uniformes, y la Gendarmería Vaticana que usa el clásico kepí azul.

La Guardia Suiza tienen un triple papel: honor, vigilancia y orden. Los efectivos vigilan noche y día las entradas de la Ciudad del Vaticano. En cambio, la Gendarmería vaticana (cuerpo encargado de la defensa papal y de la Ciudad del Vaticano) desempeña funciones de policía judicial y de seguridad. Sus agentes están al lado del Pontífice durante sus traslados en Italia o en el extranjero, además de vigilar el territorio vaticano.

La plantilla efectiva del cuerpo de gendarmería está compuesta por 130 hombres que se encargan de trabajos de prevención y seguridad 24 horas al día, los siete días de la semana.

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