La Diócesis de Apatzingán, Michoacán informó en un comunicado, que el viernes 15 de abril, durante la asamblea de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), el Obispo Cristóbal Ascencio García compartió con sus pares la grave situación que afronta esta zona del país.

Esa misma noche el Nuncio Coppola comunicó su decisión de visitar Michoacán, generando con ello una gran expectativa.

Y exactamente una semana después, el embajador de México ante la Santa Sede, visitó Apatzingán, Michoacán, territorio asediado por grupos criminales, donde celebró un servicio religioso para pedir por la paz en la región.

El representante papal llegó al pueblo por carretera desde Apatzingán, y para ello tomó la misma vialidad que los vecinos no habían podido transitar desde diciembre pasado, cortada por las zanjas que cavan los grupos armados, mismas que han provocado que transportistas de mercancías no puedan entrar para dejar alimentos, gasolina y medicinas.

Días antes, la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán se dio a la tarea de retirar los bloqueos del tramo Apatzingán-Aguililla, que había dejado incomunicada a la población local durante varios meses,

Empero, agentes policiacos fueron atacados por grupos delincuenciales con drones cargados con explosivos; la acción fue atribuida extraoficialmente a gente del cártel Jalisco Nueva Generación..

El mimo general secretario de la Defensa. Nacional (Sedena), Gral. Luis Crescencio Sandoval confirmó en conferencia mañanera -jueves 21. de abril- el ataque con drones en Aguililla: “de la información que tenemos creo que nada más salieron dos con heridas, en el brazo y en una pierna, al parecer, fue todo el daño que le hicieron a la Policía del Estado empleando este artefacto, y ya se detuvo a la persona que empleó este medio”, comentó.

Detalló que el Ejército tiene desplegados a unos 200 elementos en la zona de Aguililla, donde la Sedena tiene una base de operaciones permanente al mando del comandante de la 43 Zona Militar.

La visita del prelado generó que el Ejército y la Policía instalaran al menos cinco filtros en la vía de Apatzingán-Aguililla, algo que habitantes del lugar no habían podido lograr en meses.

Llegó a las 11 horas acompañado del obispo del lugar Cristóbal Ascencio, muchos fieles le esperaban a la entrada para darle la bienvenida, y caminar de ahí hacia donde se celebraría la misa; el templo parroquial de Aguililla.

Poco antes del servicio religioso, Coppola se reunió con víctimas de la violencia.

Más tarde, en rueda de prensa, señaló que eran víctimas de ahora y de hace tiempo, señalando la condición perenne de la violencia en el lugar.

Recordó que su presencia en el lugar no debía entenderse como un desafío, al estado o a la delincuencia. “Yo vi lo que pasaba en Aguililla antes de Semana Santa. Vi las fotos de los decapitados”, dijo en referencia al hallazgo hace semanas de ocho cuerpos descabezados en la comunidad de La Enramada.

Precisó que compartió las fotos en su cuenta de Facebook, ya que quería que sus amigos en Italia vieran lo que pasaba en México, “pero Facebook me bloqueó las fotos. Así que dije, vamos a ir allá y vamos a inundar internet con lo que pasa en Aguililla”. (Nota de El País).

Yo vine a Aguililla porque me parecía que era como subir al Gólgota, al lugar donde Jesús fue crucificado. Fue matado injustamente por razones de poder, por gente envidiosa”, dijo en su homilía…

Y durante la rueda de prensa organizada en el templo parroquial tras la misa con los habitantes de Aguililla, precisó:

“Nosotros, la Iglesia, no podemos meternos en guerra, pero podemos socorrer a los heridos, a la gente. Mi visita quiere hacer sentir a esta gente que la Iglesia está cerca, que no están solos ni serán abandonados… La iglesia debe estar al lado de su pueblo, no huir”.

Finalmente, el representante papal recordó que la Iglesia está dispuesta a colaborar con las autoridades federales y locales para fortalecer la construcción de paz; dijo que desde el gobierno federal hubo formales solicitudes del presidente López Obrador para que la Iglesia se involucrara en la pacificación del país y la reconstrucción del tejido social: “Es lo que estamos haciendo, la Iglesia está trabajando. Claro, es un trabajo a largo plazo; porque es un proceso de muchos años”.

En esta visita -considerada ya como histórica-, Coppola emitió un mensaje,  en el sentido de que es necesario voltear a ver a los más vulnerables, a las víctimas, a los que sufren a causa del crimen organizado, tal como el papa Francisco ha insistido una y otra vez.

Y fue más allá al llamar a que se hagan todos los esfuerzos para hacer visible la violencia que vive México, no solo para que las comunidades afectadas se sientan acompañadas, sino para que los grupos delictivos detengan su acción. Esa es la gran tarea pendiente, y debe realizarse en conjunto, dijo.

Todo muy bien con la visita de Franco Coppola a esa región candente, seguramente el papa Francisco estuvo atento de ello, pero lamentablemente en cuanto el diplomático salió de la región volvió el narco bloqueo o sea hubo un retorno a “la normalidad”.

Lástima…

Quizá debe quedarse una temporada en la región…

La situación de la zona es complicada, pero mucho ayudaría con algo simple: aplicar la ley.

¿Quién es Franco Coppola?

Nació el 31 de marzo de 1957 en Maglie, Provincia de Lecce, Italia. Fue ordenado Sacerdote el 12 de septiembre de 1981 e incardinado a la Arquidiócesis de Otranto, en Italia. Es doctor en Derecho Canónico y desde julio de 1993 ha estado trabajando en servicio diplomático de la Santa Sede: primero en el Líbano, después en Burundi, Colombia, Polonia y en la Sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado del Vaticano.

En julio de 2016, fue nombrado por. Francisco como nuevo nuncio apostólico en México, quien ocupaba un cargo similar en la República Centroafricana y el Chad.

Es un diplomático que ha trabajado en situaciones de guerra, como durante la reconstrucción de la República Centroafricana, que realizó junto con el arzobispo de Bangui, Dieudonné Nzapalainga.