“María es mujer, es Nuestra Señora, María es Madre de su Hijo y de la Santa Madre Iglesia jerárquica y María es mestiza, mujer de nuestros pueblos, pero que mestizó a Dios”, papa Francisco. 

Una buena noticia para los guadalupanos de México y el mundo; se confirma que el Papa Francisco celebrará  la tradicional Misa por la fiesta de la Virgen de Guadalupe; el servicio religioso será esta vez a las 11 horas del sábado 12 de diciembre en el altar de la cátedra de la Basílica de San Pedro, en otras ocasiones ha sido en la Basílica de San Pedro a las 18 horas, precedido del San Rosario.

Pese a todo lo que estamos viviendo por la pandemia, estamos muy emocionados porque el Santo Padre ha querido dedicar su apego a América Latina al rendir homenaje a la patrona de México y de todo Latinoamérica”, dijo a la agencia ACI Prensa Julio César Caballero Moreno, nuevo jefe de la oficina de la Pontificia Comisión para la América Latina.

Empero, señaló que debido a las actuales medidas sanitarias en Italia y para evitar contagios  “no se realizará una celebración multitudinaria, sino que se contará con una representación diplomática de los países de América Latina ante la Santa Sede, una delegación de los colegios con seminaristas y sacerdotes latinoamericanos que estudian en Roma, y una representación de la comunidad latinoamericana a través de su capellanía”.

Como en otras ocasiones, la Misa será animada por los coros de los Pontificios Colegios Pío Latinoamericano y Pío Brasileño, acompañados por el Coro de la Capilla Sixtina.

Francisco tiene gran admiración por la virgen de Guadalupe…

Cuando en marzo del 2015 Valentina Alazraki le pregunto en una entrevista al Papa Francisco sobre por qué no vendría en 2015 a México como se había especulado, el jesuita le contestó que no lo haría por una razón, ya que sólo lo haría de pasó y por unas horas y que nuestro país requería por lo menos una semana. Subrayó que originalmente pensaba estar en México por la frontera, pero que “si entraba desde ahí (a EU) se iba a armar un poco de barullo…”.

¿Por qué?

Subrayó: “¿Cómo va ahí y no viene a ver a la Señora, a la Madre?” Y ahí se comprometió venir a México, y que lo principal sería ir visitar a la virgen morena, pidió “que por favor lo “dejen un ratito sólo delante de la imagen” de la Virgen de Guadalupe… “Es el favor que les pido. ¿Me lo van a hacer?”, pide Bergoglio a los mexicanos.

Y ese encuentro ocurrió, la tarde del sábado 13 de febrero, Francisco se encerró a. solas con la imagen original de la tilma de Juan Diego, después ofreció un servicio religioso para 35 mil personas.

Francisco ha estado tres veces en el templo Mariano; la primera vez en 1970 en la antigua Basílica y la segunda vez en 1999 cuando Juan Pablo II firmó y entregó la Exhortación postsinodal Ecclesia in América, y la tercera vez en su única visita a México fue a ver a la Virgen.

Aquella misa criolla en honor a la virgen en 2014

Tres meses antes, la tarde del viernes 12 de diciembre de 2014, el Papa, junto con 750 sacerdotes y cinco cardenales, presidió la “Misa Criolla” en el Vaticano por la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe. Con ellos recordó los 50 años de la obra del músico argentino Ariel Ramírez (1921–2010) inspirada en la piedad de dos monjas alemanas que socorrían prisioneros de un campo de concentración nazi, cercano a su convento, en Würzburg.

La celebración litúrgica, eucarística, estuvo acompañada por  hermosísimos cantos, bajo la dirección de Facundo Ramírez, con la colaboración de su grupo musical, la cantante Patricia Sosa como invitada, el charanguista jujeño Jaime Torres y el coro romano “Musica Nuova”.

Estuvo también el Coro Pontificio de la Capilla Sixtina; se entonó el himno guadalupano y un par de villancicos del folclor popular que acompañaron a una oración que rezó Francisco.

“Cuando escuché por primera vez la Misa criolla era estudiante, creo que, de teología, pero no recuerdo bien. Y me gustó mucho. Me gustó mucho el Cordero de Dios, que es de una belleza impresionante. De lo que no me olvido nunca es de que la escuché cantada por Mercedes Sosa”, dijo Francisco.

Ese hecho no se ha vuelto a repetir, aquella vez Francisco, improvisó una homilía para destacar tres adjetivos de esta advocación mariana: señora-mujer, madre y mestiza:

“La celebración de hoy, los textos bíblicos que hemos escuchado, y la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe que nos recuerda el Nican mopohua, me sugieren tres adjetivos para ella: señora-mujer, madre y mestiza.

María es mujer. Es mujer, es señora, como dice el Nican mopohua. Mujer con el señorío de mujer. Se presenta como mujer, y se presenta con un mensaje de otro, es decir, es mujer, señora y discípula. A San Ignacio le gustaba llamarla Nuestra Señora. Y así es de sencillo, no pretende otra cosa: es mujer, discípula.

La piedad cristiana a lo largo de los tiempos siempre buscó alabarla con nuevos títulos: eran títulos filiales, títulos del amor del pueblo de Dios, pero que no tocaban en nada ese ser mujer-discípula.

San Bernardo nos decía que cuando hablamos de María nunca es suficiente la alabanza, los títulos de alabanza, pero no tocaban para nada ese humilde discipulado de ella. Discípula.

Fiel a su Maestro, que es su Hijo, el único Redentor, jamás quiso para sí tomar algo de su Hijo. Jamás se presentó como co-redentora. No, discípula.

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