Papa Francisco Aggiornamenti sociali

Este viernes 6 de diciembre el Papa Francisco recibió a los redactores de la revista jesuita Aggiornamenti sociali, fundada hace 70 años y que se ocupa de profundizar sobre temáticas sociales, políticas y eclesiales a nivel nacional e internacional. La dirige el sacerdote jesuita Giacomo Costa SJ y el subdirector es Bartolomeo Sorge, amigo del Papa.

A partir de las palabras de saludo que le hizo Giacomo Costa en nombre de la revista, que trabaja con el lema “Ayudar a los lectores a orientarse en el mundo que cambia”, el Papa jesuita tomó inspiración de una de las palabras pronunciadas del padre Costa: escuchar.

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De hecho, traía un discurso preparado pero prefirió improvisar subrayando la importancia de la escucha y el diálogo con la realidad en la labor de los redactores.

Este es parte de su improvisado mensaje:

“Gracias por vuestra visita y gracias padre Bartolomeo por venir. Con el padre Bartolomé hicimos la 32 Congregación General [de los Jesuitas] en 1974, ¿recuerda? Esas luchas internas, esos problemas…… Fue un pionero en esto y le doy las gracias. Y a vosotros también por traer las raíces, la memoria del desarrollo del trabajo social, que es importante. No perdáis el valor, porque hace poco leí algo de una claridad que hacía temblar, no estoy diciendo la política italiana, ¡pero sí, al menos la Iglesia italiana! Gracias, gracias a todos.

“Algo que dijo el Padre Costa: escuchar. Nunca se puede dar una orientación, un camino, una sugerencia sin escuchar. La escucha es precisamente la actitud fundamental de cada persona que quiere hacer algo por los demás. Escuchar las situaciones, escuchar los problemas, abiertamente, sin prejuicios…

“Escuchar es dejarse tocar por la realidad….(y) la escucha debe ser el primer paso, pero debe hacerse con la mente y el corazón abiertos, sin prejuicios. El mundo de los prejuicios, de las “escuelas de pensamiento”, de las tomas de posición, ha hecho tanto daño…. Hoy, por ejemplo, en Europa estamos viviendo el prejuicio de los populismos, los países se están cerrando y las ideologías están volviendo. Pero no sólo las nuevas ideologías, vuelven las viejas, las viejas ideologías que llevaron a la Segunda Guerra Mundial.

“¿Por qué? Porque no se escucha la realidad tal como es. Hay una proyección de lo que yo quiero que se haga, de lo que quiero que se piense, que sea… Es un complejo que nos hace reemplazar a Dios creador: tomamos la situación en nuestras manos y operamos: la realidad es lo que yo quiero que sea. Ponemos filtros. Pero la realidad es otra cosa. La realidad es soberana. Guste o no, pero es soberana. Y yo tengo que dialogar con la realidad.

“Segundo paso. Escuchar y dialogar, no imponer caminos de desarrollo, ni de soluciones a problemas. Si tengo que escuchar, tengo que aceptar la realidad tal como es, para ver cuál debe ser mi respuesta. Y aquí vamos al corazón del problema.

“¿Cuál es la respuesta de un cristiano? Dialogar con esa realidad a partir de los valores del Evangelio, de las cosas que Jesús nos enseñó, sin imponerlas dogmáticamente, pero con diálogo y discernimiento.

“Un jesuita en Tailandia, que trabaja con refugiados, me hizo esta pregunta cuando estuve allí: ‘¿Cuál es el camino hoy para nuestro trabajo con los refugiados?’ Y la respuesta es: ‘no hay camino, hay pequeños caminos que cada uno de nosotros debe tratar de recorrer mirando la realidad, recurriendo a la oración y haciendo discernimiento’.

“Realidad, oración y discernimiento. Y así se va adelante en la vida, también con los problemas sociales y culturales…. Pero si se parte de preconceptos o posiciones preestablecidas, de predecisiones dogmáticas, nunca, nunca, nunca se llegará a dar un mensaje. El mensaje debe venir del Señor, a través de nosotros. Somos cristianos y el Señor nos habla con la realidad, en oración y con el discernimiento.

“Esto es lo que me gustaría decirles para su revista. Nunca, nunca encubráis la realidad.
Decid siempre: ‘Así son las cosas’. Nunca la encubráis con esa resignación de ‘ya veremos’, ‘quizás después cambie’. Nunca la encubráis : la realidad es como es. Tratad de entenderla en su autonomía interpretativa, porque también la realidad tiene una manera de interpretarse a sí misma. Hay que entenderlo. Y luego el diálogo con el Evangelio, con el mensaje cristiano; la oración, el discernimiento, y así hacer pequeños senderos para ir adelante. Hoy no hay “carreteras” para la evangelización, no hay ninguna. Sólo senderos humildes, humildes que nos llevarán hacia adelante.”

“Y si la crítica es buena, te hará crecer. Te mostrará dónde han estado los errores. Y si la crítica viene de un mal corazón, te hará “bailar” un poco con el ensañamiento que se da en estos casos…. Pero mantened siempre vuestra libertad interior, y sólo los que oran, los que están delante de Dios, los que toman el Evangelio, tienen libertad interior. Esto no es pietismo (doctrina religiosa), no, es autenticidad. Con las manos a la obra, y con el corazón para escuchar lo que pasa en las personas. Escuchar. Su palabra [de la introducción del Padre Costa] ha generado todo esto en mí. Lo ofrezco espontáneamente, y luego “académicamente” ¡el discurso de ocho páginas que tenía que decir!

Rezad por mí, yo rezaré por vosotros y seguid adelante, ¡siempre adelante!

Aquí el discurso formal y el improvisado completo.

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